Toda opinión obliga..., y hasta tal punto que te coloca en el tiempo..., y ese tiempo pasa a ser..., por opinión..., asunto de vivos o muertos.
Veamos un ejemplo:
Cundo la RAE..., o cualquier otra academia de este mundo o el que pueda darse..., publica un diccionario con acepciones del siglo XIX..., literalmente está publicando para los muertos.
Es un error/horror habitual de académico..., no vive en la creación..., sino en la herencia..., y por tanto todas sus conclusiones se presentan con el nulo propósito de ser aprobadas por su maestro...
Traducción... Bebe en el diecinueve..., y no pretende ni puede pretender más aplauso que el de ese siglo..., el que vive y bebe.
A mayor edad..., mayor retorno.
Deben entender esto: si los principios no varían las conclusiones se repiten. Si los principios que mueven una obra..., la que sea..., se levantan sobre el siglo diecinueve..., es muy posible..., es prácticamente seguro..., que no alcancen jamás el siglo veintiuno. Y así si el principio es de pueblo y no de ciudadanía..., será muy difícil hallar o dar con una acepción que padezca de ese mal principio..., y termine por extenderse o contaminar toda la obra..., diccionario..., o no...
Más..., si esa obra de por sí parte con una propuesta de destino mayor..., el de lengua..., y así como poco intercontinental..., todo principio de pueblo se convierte en una condena... Pues todo calificativo de pueblo responde a la premisa de aparte..., esto es..., de pueblo... Terminando por ser la obra una torre de Babel popular..., en la que habría que entrar en tanta acepción como pueblo se dé. Y así la acepción de un salvadoreño no sería la de un argentino..., y la de un estadounidense la de un chileno..., un galimatías conceptual..., un enfrentamiento o afrenta de continua acepción..., una bobada más perdida en minúsculos espacios/tiempo.
No quiero ni imaginar lo que esos académicos entienden por autoridad..., autoridad..., de la que..., por no ser creadores..., sustraen cada acepción... Quisiera ver la lista..., no idea más exacta de una lectura. Pudiéndose dar la siguiente conclusión..., coclusión con la que me he encontrado más de una vez... Se puede el siguiente caso..., y habitual..., se leyó todo lo que no había que leer..., y lo que había que leer no se leyó. Esto es..., se ha tragado tanta bobada que sería un verdadero milagro que de tanta tontería se puede derivar algo...
Toda opinión alejda del creador entierra en el tiempo. Más aún..., te declara fuera de toda defensa..., y así..., como si de unas arenas movedizas se tratase..., se hunde uno más con cada alegación. Porque si el principio falla..., la derivación sólo puede ir a peor.
Y así..., y por seguir en el ejemplo..., no reconocer estas líneas y a su autor es tanto como afirmarse fuera del tiempo..., resultando no ser tanto una negación o silencio de Gonzalo Conde Escuredo..., como una negación de sí mismo y por todo el tiempo..., pues el diecinueve..., pasó..., y está hecho. Y si no se coloca uno en el veintiuno sencillamente no se está en tiempo alguno..., y todo tiempo se funda por creación.
Así..., en índice de autoridades del siglo veintiuno por puede ser el manejado en el diecinueve..., tiene que darse mucho..., pero mucho..., mal o pésimo supuesto de autor..., y demasiado cronista de feria.
Hoy..., y por un fundamentación de siglo..., de espacio/tiempo..., y con toda la opinión que esto conlleva.
De Gonzalo.
Para quinientos millones..., y seis mil millones más.
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miércoles, 10 de marzo de 2010
jueves, 7 de enero de 2010
Ejemplo de contacto editorial.
Ejemplo de contacto editorial:
Estimado Gonzalo Escuredo,
Gracias por su mensaje y le pedimos disculpas por la demora en la respuesta.
Tenga en cuenta que no vamos a evaluar los documentos de unos pocos meses, porque ya tenemos un progarama para 2010 y 2011.
Le deseamos éxito y gracias por la comprensión.
También deseamos una Feliz Navidad y que el año 2010 está lleno de logros!
Recuerdos,
Rebeca Duarte
Fale Conosco Autêntica Editora.
Respuesta:
Estimada Rebeca...
Me encanta responder..., y siempre respondo..., pero sobre todo..., de mí.
Voy a aprovechar estas líneas para probarte lo que es un Autor..., y al tiempo..., por intimidad..., lo que es Gonzalo Conde Escuredo... Y te puedo asegurar..., y desde aquí..., sin conocerte de nada..., que no has leído nada igual en toda tu vida..., más..., aprovecha la ocasión pues no lo leerás.
Autor...
Te estoy escribiendo en directo..., son las ocho menos diez en el horario París/Madrid, y..., quiero que sepas que voy a guardar este mensaje para incluirlo en una de mis entradas y bajo el título de "Exhibición/Naturaleza".
Sí..., leí tu mensaje..., espero que tú hagas lo mismo con éste.
Mira si lo leí..., es toda una provocación. Decir que no puedes evaluar el trabajo de sólo unos meses cuando sabes de sobra que no hay sobre esta Tierra nadie que pueda hacer algo ni remotamente parecido en decenios.
¿Sabes lo que muestran esas Entradas?
Una línea que comprende milenios..., no..., no sólo a ti..., sino toda la cultura universal que se ha dado sobre esta Tierra y Cosmos.
Rebeca...
Fíjate en la distancia..., es..., y como poco..., galáctica.
Rebeca...
Fíjate..., si has leído mis líneas..., todo vuestro programa para los próximos dos años..., caducó. Tras mi línea no puede ser más que un asunto del pasado..., del pretérito..., de lo que nada vale ya para editar y mucho menos para educar. Y es que mi línea coloca el siglo XIX en el XIX.
Rebeca..., no sé si te mandé un fotografía de contacto editorial..., te la adjunto..., todos mis años están llenos de logros..., de obras..., de obras y obras...
Un Belo Horizonte... Debe ser un lugar bonito para que los portugueses lo dotase con ese nombre: Belo Horizonte.
Rebeca...
Son las ocho y un minuto por este editor de correo..., hora de despedirme..., sabiendo que te dejo un "recuerdo" de valor eterno..., recordarás estas líneas ya para siempre.
Rebeca..., lo que preciso es una editorial inmediata..., no mediata..., no del diecinueve sino del veintiuno..., dos años para editar un libro..., en pleno siglo veintiuno..., es una barbaridad...
Un beso.
De Gonzalo.
Un avatar más de Gonzalo Conde Escuredo.
El día 23/12/09, Rebeca AUTENTICA EDITORA <rebeca@autenticaeditora.com.br> escribió:
- Mostrar texto citado -
Estimado Gonzalo Escuredo,
Gracias por su mensaje y le pedimos disculpas por la demora en la respuesta.
Tenga en cuenta que no vamos a evaluar los documentos de unos pocos meses, porque ya tenemos un progarama para 2010 y 2011.
Le deseamos éxito y gracias por la comprensión.
También deseamos una Feliz Navidad y que el año 2010 está lleno de logros!
Recuerdos,
Rebeca Duarte
Fale Conosco Autêntica Editora.
----- Original Message ----- From: "Gonzalo Conde Escuredo" <gonzalocondeescuredo@gmail.com>
To: <rebeca@autenticaeditora.com.br>
Sent: Sunday, November 29, 2009 9:50 AM
Subject: Contato via website – Autêntica
Nome : Gonzalo Conde Escuredo
E-Mail: gonzalocondeescuredo@gmail.com
Cidade:
Estado:
País: Spain
Mensagem:
Tanteo editoriales para mi posible o imposible publicación.
Basta para concoerme un poco teclear mi nombre completo en un buen
buscador.
Gonzalo Conde Escuredo.
Etiquetas:
Cosa,
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Gonzalo Conde Escuredo,
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Naturaleza,
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domingo, 13 de diciembre de 2009
Otoño VeintiunO.
Naturaleza.
Exposición Universal.
Todas las entradas que ingreso en la Red conforman mi última obra: Naturaleza/Exposición Universal. Y otoño no deja de ser una pieza más.
Es una obra…, como todas las últimas mías…, obligada…, y así doy colofón a mis Cursos, pues de nada valdrían si no se entrase de una vez en el concepto/praxis de naturaleza.
Lo abarca todo…, pues ese todo fue lo que se perdió desde que el término naturaleza dejó de ser…, para quedar reducido durante los dos últimos siglos a otra cosa u objeto más. Un aparte…, que como los demás…, carecía de referencia o relación con el resto…, y que como cosa…, se podía usar y tirar…, usar y tirar…, usar y tirar…
Un concepto más que…, como todos los demás…, integraban un saber sin referencias…, un saber sin relaciones…, un saber plagado de apartes…, y de valores de objeto/cosa que…, como todo valor de cosa nunca pasaba de una vida finita…, cíclica. Y así no se daba…, da…, aún da…, materia que no se entienda como ciclo…, como mal cíclico…, como pena que se debe soportar… Más que de un saber se podría hablar…, y sin lugar a la mínima duda…, de una ignorancia de cátedra.
Veamos su objeto…, su cosa:
1-. Todo supuesto saber que se levanta sobre el objeto/cosa carece de inmediato de naturaleza…, de todo…, y nace así tan finito como caduco. Pues como toda cosa tiene el espacio/tiempo contado.
2-. No inserta en lo natural…, luego nada sabe del mayor principio natural…, el de la creación.
3-. Luego se imita…, e imita…, e imita…, haciendo de la cátedra fósil…, naturaleza muerta…. Vestigio.
4-. Se oculta el ser…, peor aún…, desaparece…, luego el ciclo de cosa se presenta como hecho de cosa. Y una cosa tras otra cosa tras otra cosa tras otra cosa…, conforma un caos… Se deduce inmediatamente: la naturaleza es un caos.
5-. Al tratar todo…, la naturaleza…, como cosa…, toda cosa se explota hasta su agotamiento. De ahí el ciclo…, que por supuesto no es de vida…, sino de muerte…
6-. No se da ser…, luego todo principio justifica su fin…, esto es…, círculo de cosa. Un mineral…, una planta…, una animal…, y un humano…, son la misma cosa…, pues uno y otra carecen de ser.
7-. La ausencia de ser abarca todo ese seudosaber…, y no se da disciplina o materia que justifique su explotación hasta el agotamiento…, filosofías…, políticas…, y religiones…, también…, pues se han vuelto…, por contumaz vestigio…, en la misma cosa.
8-. Más claro: sin ser no se da saber ninguno.
9-. Principio de saber:
Si la naturaleza es…, luego se deduce que se da ser.
10-. Apartados de todo ser…, el sinsentido domina el círculo. Por falta de creación…, se repite y repite y repite y repite…, haciendo de toda memoria…, cosa. Y cosa con otra cosa con otra con otra cosa…, no da un todo…, nunca lo podría dar…, da otra cosa o la misma cosa.
11-. El hombre…, vuelto cosa…, no se siente sujeto de las cosas…, se siente su esclavo. Pues un pensamiento de cosa prefiere preservar éstas que cualquier naturaleza que ya no le puede ser más que ajena.
12-. Estamos en este punto: no somos naturaleza. Luego… ¿Qué somos?
Única respuesta fuera de la naturaleza: Nada.
13-. O lo somos Todo…, o no somos Nada.
14-. Como no somos nada la naturaleza no puede ser más que una catástrofe… Catástrofe natural. Pero nosotros no…, pues seguimos sin ser…, seguimos sin ser nada. Ni causa ni efecto…, ni valor ni defecto…, un aparte todo…, una irresponsabilidad…, una nada.
15-. Vaciados de contenido…, el conocimiento se presenta como un aparte de todo…, como otra cosa más…, como nuestra misma nada.
16-. Se ha llegado hasta tal punto de cosa que hasta la inteligencia…, de lo más natural…, ya sólo en su grado mayor se la supone artificial…, se la supone cosa…, se la entiende luego como una bobada más o nada.
Me expongo en la Red…, pues…, y si han leído bien…, ninguna de estas líneas podrían ser publicadas por nadie… Pues en medio de la nadería solo una nada más podría interesar…
Me expongo…, y por naturaleza.
De Gonzalo…
Una abreviatura más de Gonzalo Conde Escuredo.
Exposición Universal.
Todas las entradas que ingreso en la Red conforman mi última obra: Naturaleza/Exposición Universal. Y otoño no deja de ser una pieza más.
Es una obra…, como todas las últimas mías…, obligada…, y así doy colofón a mis Cursos, pues de nada valdrían si no se entrase de una vez en el concepto/praxis de naturaleza.
Lo abarca todo…, pues ese todo fue lo que se perdió desde que el término naturaleza dejó de ser…, para quedar reducido durante los dos últimos siglos a otra cosa u objeto más. Un aparte…, que como los demás…, carecía de referencia o relación con el resto…, y que como cosa…, se podía usar y tirar…, usar y tirar…, usar y tirar…
Un concepto más que…, como todos los demás…, integraban un saber sin referencias…, un saber sin relaciones…, un saber plagado de apartes…, y de valores de objeto/cosa que…, como todo valor de cosa nunca pasaba de una vida finita…, cíclica. Y así no se daba…, da…, aún da…, materia que no se entienda como ciclo…, como mal cíclico…, como pena que se debe soportar… Más que de un saber se podría hablar…, y sin lugar a la mínima duda…, de una ignorancia de cátedra.
Veamos su objeto…, su cosa:
1-. Todo supuesto saber que se levanta sobre el objeto/cosa carece de inmediato de naturaleza…, de todo…, y nace así tan finito como caduco. Pues como toda cosa tiene el espacio/tiempo contado.
2-. No inserta en lo natural…, luego nada sabe del mayor principio natural…, el de la creación.
3-. Luego se imita…, e imita…, e imita…, haciendo de la cátedra fósil…, naturaleza muerta…. Vestigio.
4-. Se oculta el ser…, peor aún…, desaparece…, luego el ciclo de cosa se presenta como hecho de cosa. Y una cosa tras otra cosa tras otra cosa tras otra cosa…, conforma un caos… Se deduce inmediatamente: la naturaleza es un caos.
5-. Al tratar todo…, la naturaleza…, como cosa…, toda cosa se explota hasta su agotamiento. De ahí el ciclo…, que por supuesto no es de vida…, sino de muerte…
6-. No se da ser…, luego todo principio justifica su fin…, esto es…, círculo de cosa. Un mineral…, una planta…, una animal…, y un humano…, son la misma cosa…, pues uno y otra carecen de ser.
7-. La ausencia de ser abarca todo ese seudosaber…, y no se da disciplina o materia que justifique su explotación hasta el agotamiento…, filosofías…, políticas…, y religiones…, también…, pues se han vuelto…, por contumaz vestigio…, en la misma cosa.
8-. Más claro: sin ser no se da saber ninguno.
9-. Principio de saber:
Si la naturaleza es…, luego se deduce que se da ser.
10-. Apartados de todo ser…, el sinsentido domina el círculo. Por falta de creación…, se repite y repite y repite y repite…, haciendo de toda memoria…, cosa. Y cosa con otra cosa con otra con otra cosa…, no da un todo…, nunca lo podría dar…, da otra cosa o la misma cosa.
11-. El hombre…, vuelto cosa…, no se siente sujeto de las cosas…, se siente su esclavo. Pues un pensamiento de cosa prefiere preservar éstas que cualquier naturaleza que ya no le puede ser más que ajena.
12-. Estamos en este punto: no somos naturaleza. Luego… ¿Qué somos?
Única respuesta fuera de la naturaleza: Nada.
13-. O lo somos Todo…, o no somos Nada.
14-. Como no somos nada la naturaleza no puede ser más que una catástrofe… Catástrofe natural. Pero nosotros no…, pues seguimos sin ser…, seguimos sin ser nada. Ni causa ni efecto…, ni valor ni defecto…, un aparte todo…, una irresponsabilidad…, una nada.
15-. Vaciados de contenido…, el conocimiento se presenta como un aparte de todo…, como otra cosa más…, como nuestra misma nada.
16-. Se ha llegado hasta tal punto de cosa que hasta la inteligencia…, de lo más natural…, ya sólo en su grado mayor se la supone artificial…, se la supone cosa…, se la entiende luego como una bobada más o nada.
Me expongo en la Red…, pues…, y si han leído bien…, ninguna de estas líneas podrían ser publicadas por nadie… Pues en medio de la nadería solo una nada más podría interesar…
Me expongo…, y por naturaleza.
De Gonzalo…
Una abreviatura más de Gonzalo Conde Escuredo.
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